Recomendaciones para el cuidado del agua en las piscinas

Contar con una piscinas en un hogar es un lujo que no muchos se pueden dar, y cuando se instala se deben cuidar muchos detalles, de lo contrario traerán un gran número de problemas o averías, los cuales deben ser resueltos oportunamente.

En adelante enumeraremos cierta cantidad de problemas o averías que se pueden presentar y que deberán ser resueltas con prontitud. El objetivo principal es trata de solucionar dichas averías y atenderlas de forma inmediata.

El problema mayor. Aguas dañadas

Cuando las aguas de las piscinas no son cuidadas como se debe esta puede legar a ocasionar graves problemas para estos espacios, incluso cuando no es tratada adecuadamente puede ocasionar daños a la salud de las personas que las usen. Además de ser los daños más comunes que presentan.

Es así como resulta tan importante cuidar adecuadamente y hacerle los tratamientos que se requieran realizar, es común que cuando el agua no están bien clorada pueda ocasionar problemas al organismo cuando se usa, uno de los efectos más distintivos es el enrojecimiento de los ojos. En gran medida se debe a enormes cantidades de algunos de los productos más usados como el cloro, por ejemplo. Así como cuando a alcalinidad del agua es muy alta.

Las revisiones constantes de los niveles del PH del agua son sumamente importantes. Estos problemas se pueden subsanar fácilmente solo contando con las herramientas necesarias para hacerlo, no es nada difícil, cuando se realiza la tarea de analizar estos elementos, que son bastante simples se logra perfectamente mantenerla limpia.

Aguas sucias y como remediar

No todos los problemas que se pueden presentar son la alcalinidad en las aguas, o que los productos para su mantenimiento sean los correctos, se pueden presentar diferentes problemas con respecto a la limpieza y mantenimiento de las aguas en las piscinas. Uno de los problemas o averías más graves es cuando el agua se torna algo turbia o comienza a desprender olores desagradables alrededor de estas.

Esto se puede deber a múltiples factores, las cuales se basan en dos principios, en donde en primer lugar se deba a que los filtros se encuentran obstruidos o que el PH del agua no esté en los parámetros correctos. Cuando ocurre el primer inconveniente lo debido es realizar un vaciado de la piscina y remover toda suciedad que se encuentre en las paredes de esta, así como un aspirado del fondo. Así como la limpieza de los filtros evidentemente.

Ahora bien cuando se trata del PH, así este se encuentre en exceso o disminución, se debe buscar la manera de que los parámetros se encuentren en los normales, los cuales deben rondar en los siete puntos. En algunos casos se podrá requerir de una cloración de choque, la cual podría lograr disminuir la turbiedad del agua.

Cuando se trata de alcalinidad del agua muchas veces la solución a este problema puede ser el mantenimiento de las incrustaciones que se forman en algunas áreas de la piscina, ahora cuando esto no se puede remover del todo, se deberá vaciar la piscina para realizar de forma manual la limpieza.

También se puede dar que la piscina se vuelva un tanto resbalosa, es cuando existe la presencia de algas en ella, y esta situación si debe ser atendida de inmediato, ya que la reproducción de las mismas puede dañar el funcionamiento completo de la piscinas perjudicando todos los sistemas, procurando que quede completamente limpio, ya que solo con una pequeña porción de estas se pueden volver a reproducir

Situaciones extremas con el agua de una piscina

Existe la posibilidad de que las aguas puedan empeorar, y que el aspecto de las piscinas sea totalmente desagradable, esta ocasión se manifiesta cuando el tono del agua se convierte en verdoso. Y en realidad sucede debido a que se agregan aditivos que pueden tornarla de este color. Es importante destacar que en la mayoría de las ocasiones todo tiene que ver con la alcalinidad o el PH del agua, y con vaciar o dejar fluir el agua se puedan eliminar los excesos de otros materiales que pudiesen existir.

En ocasiones no se trata del color sino del olor que pueda expulsar la piscina, siendo en la mayoría de los casos una falta de cloro que evita que no se produzcan las cloraminas, partículas importantes en el mantenimiento de la misma.